Este libro fue un obsequio de mi pastor Alfonso González, quien es muy sabio en el espíritu, es una de las personas que mas ha influido en mi vida de una forma maravillosa.

Este libro trata de la ley de las primeras cosas, es decir cuando Dios es puesto en primer lugar en cada área de nuestra vida, ha sido de tremenda bendición conocer estas verdades, ya que en muy poco tiempo mi esposa y yo hemos podido contemplar como la fidelidad de Dios es mayor que nuestras fallas.
La principal enseñanza que me ha dejado esta lectura, altamente recomendada, es aprender a soñar en grande, soñar en un ministerio de excelencia, y el poder tremendo de la semilla plantada en la obra.
Antes de leer este libro…No bien habíamos aprendido la importancia del diezmo en nuestras vidas, mi esposa y yo decidimos apartar siempre nuestro diezmo, fue algo que hablamos desde que nos casamos y en realidad yo pensé que seria mas difícil de explicar a mi esposa esta convicción de ser bendecido cuando se da con generosidad; sin embargo mi esposa estuvo de acuerdo y muy entusiasmada, así que decidimos diezmar nuestros respectivos salarios.
Siempre hemos visto la mano proveedora de Dios en nuestras vidas, nuestra boda fue preciosa y aunque siempre estuvimos expectantes de los gastos, vez tras vez pudimos ver puertas abriéndose, negocios que decidían bendecirnos con buenos precios y facilidades sorprendentes. Ya para nuestra luna de miel seguíamos maravillados como Dios nos había provisto y completamente seguros de que estábamos caminando en el plan del señor.
Sin embargo, la verdadera revelación que recibimos de este libro fue conocer que en nuestros diezmos, Dios esta buscando mas que el 10%, no solo es dar lo exacto, también es importante el orden en el que lo damos, siempre nuestras oración han sido que Dios bendiga nuestras finanzas cuando damos nuestro diezmo, pero ..¿que si lo que estamos dando es lo que quedo? Si en realidad no le estamos dando a Dios espacio para bendecir, en otras palabras, que va a multiplicar y prosperar, sobre que nos va a dar sabiduría para usar, si para cuando doy mi diezmo ya no queda nada de donde salió ese diezmo.
El pastor Mike hayes lo demostraba de un aforma muy practica:
Poniendo las 10 monedas de oro que representan su salario sobre la mesa, todos podrían identificar que el diezmo es una moneda, ¿cierto?. Esa parte todos los cristianos que sabemos matemáticas lo reconoceríamos. Pero ¿Qué moneda es la que debemos dar?, estando todas ahí en fila debemos entender que la que debemos dar es la primera,…
Pero en mi bolsillo, o en mi tarjeta de nomina o en el cheque que te entregan cada quincena, ¿Cuál es la primera moneda? ¿Cuál es la parte que corresponde el primer 10%, cual es mi diezmo?
La respuesta: es la primera que gastes.
No puede ser otra que la primera parte.
La primera que sacas del cajero
La primera que tenias la intención de gastar en cualquier cosa
La primera que apartas para dar
SI TU DAS LO PRIMERO A DIOS, EL VA PODER BENDECIR EL REMANENTE, REDIMIR EL RESTANTE.
ANIMATE A VIVIR ASI Y CONOCERAS LA DIFERENCIA Y VERAS LAS VENTANAS DE LOS CIELOS ABIERTAS.
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